Nueva York. Abril 2004

por José Ramón Sirgo

El primero de los viajes internacionales de carácter cultural ha tenido lugar en el mes de abril. Visitamos la zona noroeste de los Estados Unidos y el sur de Canadá. En concreto, el periplo, llevó a más de 50 socios, desde Nueva York hasta las cataratas del Niágara, con una visita a la gran ciudad canadiense de Toronto.

Desde el Niágara descendimos hasta Washington, la singular capital federal, contrapunto a la gran urbe neoyorkina. Allí no existen rascacielos, abundan las zonas verdes y posee una extensa red de museos de los más importantes del mundo. Parada obligada a mitad de camino entre Washington y la ciudad de los rascacielos fue Filadelfia, capital hasta el año 1800, en la que fue declarada la independencia de los estados Unidos en 1976.

Nueva York es, por el contrario, la desmesura. Emocionante ha sido visitar el lugar donde estaban las Torres Gemelas y resultó espectacular contemplar la ciudad desde el mirador del piso 88, del Empire State Building. No hay lugar en el mundo más cosmopolita: allí confluyen y conviven todas las razas del planeta. Por eso la denominan "capital del mundo".

Al éxito del viaje contribuyó, sin duda, la extraordinaria profesionalidad del guía, Carlos Rueda, con raíces vallisoletanas aunque afincado en Nueva York, que nos acompañó en todo el recorrido.

Asimismo, fue determinante para el éxito del viaje el alto nivel de los hoteles ocupados: el Reinaissance - en Canadá- , el Marrito en Washington y en Nueva York el extraordinario Hyatt, en plena calle 42 de Manhattan.