Junio 2009: Las Médulas (León)

El día 6 de junio se programó un viaje a las Médulas como complemento al ciclo de conferencias que el catedrático en Historia Antigua por la Universidad de Oviedo Narciso Santos Yangüas impartió sobre "Los primeros mineros asturianos".

Información sobre las Médulas

Reciben el nombre de Las Médulas los restos arqueológicos de lo que fue una explotación romana de oro a cielo abierto, ubicados en El Bierzo (León) (España). Paisaje grandioso y espectacular formado por el antiguo monte Medilianum, de arenas rojizas, castaños y robles verdes.

Este gran trabajo de ingeniería y la posterior extracción del oro supusieron uno de los primeros atentados contra el medio ambiente. Hoy sin embargo los restos de la explotación abandonada, integrados en el paisaje se han convertido en Patrimonio de la humanidad.

En época prehistórica los astures ya habían explotado algo el yacimiento, lavando los lodos y las arenas. Seguramente los romanos empezaron en época de Augusto.

Plinio el Viejo, en su juventud, fue administrador de las minas y según su relato, se extraían al año 20.000 libras de oro, con el trabajo de 60.000 esclavos, que en 250 años de explotación dieron 5.000.000 de libras = 1.635.000 kg.[1] Según los datos del profesor y arqueólogo Antonio García Bellido, las tierras removidas alcanzan los 500 millones de m³ con un rendimiento medio de 3 gramos por tonelada de tierra; se obtiene un rendimiento de 1.500.000 kg. Las cifras concuerdan.

Otros estudios, basados en la tierra removida, hablan de 10.000 o 20.000 hombres, contando con suministradores, guardianes, etc.

Se dieron una serie de circunstancias favorables  para dicha extracción :

Eran tierras de aluvión con pepitas de oro.
Había abundante agua con mucha pendiente para producir fuerza hidráulica.
Existían suaves pendientes hacia el Sil para los desagües.
[escribe] Sistema llamado ruina montium
El sistema utilizado era el llamado «ruina montium» que consistía en la captación del agua existente por medio de canales, almacenándola en depósitos para utilizarla en el momento oportuno. El sistema hidráulico de las Médulas es el más espectacular de los conocidos, por la cantidad de agua utilizada, longitud y ramificaciones de sus canales. Hoy se conoce el trazado de todo ello y se puede visitar en parte, siempre con precaución y acompañado de un guía.

Una de las muchas captaciones se hacía desde la falda noreste del Teleno. Arriba, a una altitud de 2.000 m se acumulaba la nieve que más tarde se derretía y que llegaba al río Cabo (afluente del Cabrera). Así el río Cabo alimentaba los 7 canales que, bordeando la montaña, llegaban a los estanques. Se cree que los canales puedan tener una longitud de 300 km con una pendiente del 0,6 % y del 1%. El ancho es de 1,28, siempre igual excepto en las curvas en que es de 1,60. La altura de 90 cm. A trechos, el canal entra bajo la peña en forma de túnel. La construcción de estos canales fue la obra más difícil y costosa con mucha diferencia.

El agua de los canales llegaba a los depósitos que se habían construido allanando y excavando el terreno,[2] y la tierra que se sacaba se amontonaba alrededor, formando taludes. Tenían compuertas para distribuir el agua necesaria. Algunos canales subsisten en la actualidad como caminos y se pueden recorrer con los guías que acompañan al turista.